Maurizio Pollini, piano
Orquesta Filarmónica de Viena
Karl Böhm, director
Para comprender mejor la música de Mozart es recomendable escuchar sus
obras para piano, en especial los conciertos para este instrumento, que rondan la treintena. El primero de ellos lo escribióMozart a la edad de once años; el último fue
compuesto poco menos de un año antes de su muerte.
Los conciertos para piano y orquesta son la estampa de la vidade Mozart. En
ellos se aprecia muy claramente el desarrollo del genio, del músico,
del artista, del hombre. Desde la brillantez deslumbrante del niño
prodigio y maravilloso, se va forjando la madurez de la energía y la
pasión.
Mozart estrenó su Concierto nº 23 en La
mayor, K 488 el 2 de marzo de 1786. Después lo guardó para él y para un privilegiado círculo
de conocedores y amantes de la música. Era un trabajo dedicado a su
alma, como tantos otros, pero restringido a la intimidad. Sin ánimo de
lucro, aunque sus finanzas lo requirieran.
Los tres tiempos de este concierto son:
I. Allegro
II. Adagio
III. Allegro assai
En el tiempo central se desborda la esencia de la música mozartiana, de una grandeza que conmueve y que no tiene parangón.