Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid
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Fragmento de una de las dos únicas representaciones que Alfredo Kraus
llevó a cabo de la obra de Isaac Albéniz. Junto al tenor canario se
encontraba tambien una joven Pilar Lorengar. Estas representaciones tuvieron lugar en junio de 1964 en el madrileño Teatro de la Zarzuela.
Pepita Jiménez Género: ópera en dos actos Estilo: nacionalismo musical Compositor: Isaac Albéniz Año de composición: 1895 Lugar del estreno: Gran Teatre del Liceu de Barcelona Fecha del estreno: 5 de enero de 1896 Libreto: Francis Burdett Money-Coutts, basándose en la novela homónima de Juan Valera
Acto I: Don
Pedro Vargas, rico terrateniente andaluz, está enamorado de Pepita
Jiménez, una muchacha de la localidad. Pero Antoñona, mayordoma de don
Pedro le comunica que la muchacha de quien verdadera enamorada está es
de su hijo Don Luis, estudiante de teología que pronto será ordenado
sacerdote. Don Pedro decide entonces fomentar esos amores con el fin de
que su hijo no se ordene. Luis llega al pueblo para despedirse de todos,
circunstancia que aprovecha Antoñona para recomendarle que se despida
de Pepita, cosa que hace y aparece el amor entre ambos. Por otro lado el
conde de Genahazar hace unos comentarios despectivos sobre la muchacha
delante de Luis, éste entra en cólera y le reta a un duelo.
Acto II: Luis
se vuelve a despedir de Pepita diciéndole que quiere tomar los hábitos, pero
tras su marcha Antoñona relata a la joven lo acaecido con el conde, por
lo que la muchacha deduce que Luis está enamorado de ella. El padre
conocedor también de todas estas circunstancias anima y bendice al hijo
para que se case finalmente con Pepita Jiménez.
Pepita Jiménez se estrenó el 5 de enero de 1896
en el Gran Teatro del Liceo, de Barcelona, presentada como obra en un
acto. Al año siguiente se ofreció en Praga una versión revisada y en
1905, en el Teatro de la Moneda, de Bruselas, la versión en dos actos.
En 1964, el compositor donostiarra Pablo Sorozábal dio a conocer en el
Teatro de la Zarzuela una adaptación de la obra, y lo propio hizo Josep
Soler, dos años más tarde, en el Festival de Perelada.Como se ve, la
ópera ha pasado por diferentes etapas y distintas manos hasta llegar a
esta redacción definitiva que nos permite conocer el trabajo completo y
original de Albéniz. Puede decirse que Pepita Jiménez es una ópera
“europea” por cuanto aúna características propias de la ópera italiana
al estilo de Puccini, de la concepción centroeuropea, según moldes
wagnerianos que se advierten en el uso de la orquesta y el empleo de
los “leitmotiv”, sin dejar de lado a nuestra música española, presente
en giros, cadencias, ritmos y sonoridades claramente identificables (el
ballet del segundo acto es ejemplo evidente) y perfectamente encajados
en el contexto general.La estructura de la obra resulta curiosa. El
primer acto arranca con el canto directamente, sin preludio ni obertura
y no tiene ningún fragmento instrumental. El segundo, por el contrario,
se inicia con un preludio para el cuadro primero, incluye un ballet y
tiene un intermedio que precede al segundo cuadro.