viernes, 01 de mayo de 2009



Fragmento de una de las dos únicas representaciones que Alfredo Kraus llevó a cabo de la obra de Isaac Albéniz. Junto al tenor canario se encontraba tambien una joven Pilar Lorengar. Estas representaciones tuvieron lugar en junio de 1964 en el madrileño Teatro de la Zarzuela.

Pepita Jiménez
Género: ópera en dos actos
Estilo: nacionalismo musical
Compositor: Isaac Albéniz
Año de composición: 1895
Lugar del estreno: Gran Teatre del Liceu de Barcelona
Fecha del estreno: 5 de enero de 1896
Libreto: Francis Burdett Money-Coutts, basándose en la novela homónima de Juan Valera


Acto I:
Don Pedro Vargas, rico terrateniente andaluz, está enamorado de Pepita Jiménez, una muchacha de la localidad. Pero Antoñona, mayordoma de don Pedro le comunica que la muchacha de quien verdadera enamorada está es de su hijo Don Luis, estudiante de teología que pronto será ordenado sacerdote. Don Pedro decide entonces fomentar esos amores con el fin de que su hijo no se ordene. Luis llega al pueblo para despedirse de todos, circunstancia que aprovecha Antoñona para recomendarle que se despida de Pepita, cosa que hace y aparece el amor entre ambos. Por otro lado el conde de Genahazar hace unos comentarios despectivos sobre la muchacha delante de Luis, éste entra en cólera y le reta a un duelo.

Acto II:
Luis se vuelve a despedir de Pepita diciéndole que quiere tomar los hábitos, pero tras su marcha Antoñona relata a la joven lo acaecido con el conde, por lo que la muchacha deduce que Luis está enamorado de ella. El padre conocedor también de todas estas circunstancias anima y bendice al hijo para que se case finalmente con Pepita Jiménez.

Pepita Jiménez se estrenó el 5 de enero de 1896 en el Gran Teatro del Liceo, de Barcelona, presentada como obra en un acto. Al año siguiente se ofreció en Praga una versión revisada y en 1905, en el Teatro de la Moneda, de Bruselas, la versión en dos actos. En 1964, el compositor donostiarra Pablo Sorozábal dio a conocer en el Teatro de la Zarzuela una adaptación de la obra, y lo propio hizo Josep Soler, dos años más tarde, en el Festival de Perelada.Como se ve, la ópera ha pasado por diferentes etapas y distintas manos hasta llegar a esta redacción definitiva que nos permite conocer el trabajo completo y original de Albéniz. Puede decirse que Pepita Jiménez es una ópera “europea” por cuanto aúna características propias de la ópera italiana al estilo de Puccini, de la concepción centroeuropea, según moldes wagnerianos que se advierten en el uso de la orquesta y el empleo de los “leitmotiv”, sin dejar de lado a nuestra música española, presente en giros, cadencias, ritmos y sonoridades claramente identificables (el ballet del segundo acto es ejemplo evidente) y perfectamente encajados en el contexto general.La estructura de la obra resulta curiosa. El primer acto arranca con el canto directamente, sin preludio ni obertura y no tiene ningún fragmento instrumental. El segundo, por el contrario, se inicia con un preludio para el cuadro primero, incluye un ballet y tiene un intermedio que precede al segundo cuadro.

Publicado por jrtapia @ 8:00  | La Ópera
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