Personajes
Salud, 2ª, 3ª y 4ª vendedoras (sopranos); La Abuela, Carmela y 1ª vendedora (mezzosopranos); Paco, Una voz en la fragua, Una voz lejana y Vendedor (tenores); Manuel (barítono); El tío Sarvaor (bajo); cantaor y coro.
Duración
65 minutos aprox.
Plantilla orquestal
2 flautas, piccolo, 2 oboes, corno inglés, 2 clarinetes, clarinete bajo, 2 fagotes, 4 trompas, 2 trompetas, 3 trombones, tuba, timbales, percusión, celesta, glockenspiel, guitarra, 2 arpas y cuerda.
Aun sin conocer la ciudad, Falla decide situar la acción de La vida breve en Granada y para ello pide información a su amigo Antonio Arango, también gaditano pero que había visitado la ciudad de la Alhambra años atrás. En septiembre de 1904 Arango escribe alcompositor dándole detalles no siempre precisos:
[...] el Albaicín, según tengo entendido, es un barrio extremo de la ciudad,que por cierto está en cuesta [...] Respecto a pregones: casi norecuerdo ninguno. La fuente de donde dices que es buena el agua, es la delAvellano; pero ésta no creo que se venda a gritos por la calle [...]. Laque sí se pregona es ¡agua de los aljibes de la Alhambra! en un tono que casies rezado y con un deje un poco parecido al de los cubanos [...].
Los infructuosos intentos deestrenar La vida breve, a pesar de haber obtenido el premio de la madrileña Academia de Bellas Artes, y la natural atracción que un músico como Falla debía sentir por París le animaron a marchar en 1907 a la capital francesa, donde permanecería hasta el inicio de la primera guerra mundial en1914. Años después Falla escribirá a su amigo el pintor Ignacio Zuloaga:
[...] para cuanto se refiere a mi oficio, mi patria es París. De no ser porParís [...] yo hubiera tenido que abandonar la composición y dedicarme adar lecciones para poder vivir.
Durante su residencia en París Manuel de Falla conoce a destacados músicos e intérpretes con los que entabla amistad y continúa la que ya tenía con Joaquín Turina, quien se había trasladado a la capital francesa en 1905. A pesar de la estrechez económica conla que vive y de la lucha por lograr llevar a la escena su ópera La vida breve, Falla siente que está en su lugar. Todos le acogen como a un igual:
Mi primera gran satisfacción en París la tuve poco después de mi llegada,cuando visité a Dukas [...] Me pidió que le hiciera conocer algúntrabajo para saber el camino que me convenía seguir; le hice oír La vidabreve [...] y tales ánimos me dieron sus palabras que, como le dije,me parecía que despertaba de un mal sueño.
Este relato de los primeros contactos parisinos lo hizo Falla en carta a Carlos Fernández Shaw. En la misiva, el compositor se extiende en lo que él mismo llama "letanía de gratitudes", haciendo hincapié en la importancia de su encuentro con Albéniz, Debussy, Ravel y el pianista español Ricardo Viñes, entre otros.