Jon Vickers, tenor
Coro y orquesta del Covent Garden de Londres
Colin Davis, director
Benjamin Britten
nació el 22 de noviembre de 1913 en Lowestoft, Gran Bretaña. Estudió en
el Royal College of Music de Londres y fue discípulo de Frank Bridge
(1879-1941). Comenzó a hacer música para el cine, circunstancia que además
le puso en contacto con los grandes poetas del momento como Auden,
Hisherwood, Spender... A consecuencia de la SegundaGuerra Mundial,
Britten se trasladó a Canadá y Estados Unidos, buscando un ambiente más
propicio para la creación. En la década de los años cuarenta fundó la
English Opera Group, compañía con la que estrenó todas sus obras en el
Festival de Aldeburgh, creado por él mismo. Homosexual y pacifista logró
ser aceptado con el tiempo por la puritana sociedad inglesa pese a su
comentada relación con el tenor Peter Pears, protagonista de casi todas
sus óperas. El compositor murió en Aldeburgh en 1976.
La música
de Britten es difícil de encuadrar en estilos específicos, ya que en
ella se pueden rastrear varias corrientes musicales que se desarrollan a
lo largo de toda la primera mitad del siglo XX. Así se pueden ver en
ella desde elementos tradicionales hasta partes de influencia directa
del dodecafonismo y la atonalidad.
Peter Grimes es la primera ópera inglesa de relevancia escrita después de Dido y Eneas
de Purcell. Esto significa que el compositor no tuvo precedentes
directos ingleses en los que basarse y hubo de crear muchas veces, en
el sentido más estricto del término.
Britten, natural de una aldea marítima de Inglaterra, a la hora de
construir su primera ópera quiso reflejar este mundo que él tan bien
conocía. En sus propias palabras “un mundo de pescadores, de hombres y
mujeres que viven del mar y para la mar”. Pero su obra va más allá de
esa particularidad y llega hasta la misma esencia del comportamiento
humano. Fuera de la anécdota del lugar y del tiempo, la ópera deBritten
nos muestra a una sociedad que margina y repudia al diferente, al que
no se siente plenamente integrado en ella. En este sentido, las
referencias implícitas a la homosexualidad son claras. Grimes se
convierte en el prototipo (que no héroe) de la persona socialmente
repudiada por su comportamiento, el símbolo de la opresión de la
mayoría frente al diferente. Situaciones además que aparecen en la
obra, como las canciones que canta el marinero a su grumete o el cariño
que siente hacia éste, reafirman este postulado. Dado su carácter huraño y cuando menos diferente al resto de la sociedad, Peter Grimesse
ve marginado y culpabilizado por los habitantes de su aldea, que
no aceptan las diferencias dentro de su seno. Esta actitud del pueblo
le hará convertirse cada vez en mayor medida en un hombre solitario
que detesta las relaciones con el resto de sus conciudadanos. Ante
esta perspectiva, el pueblo buscará cualquier excusa para condenarle.
La situación acaba siendo tan traumática y tan asfixiante por la
presión ejercida por la sociedad que el pescador terminará
suicidándose, volviendo así la tranquilidad a la aldea, cuando el
elemento diferenciador ha sido eliminado. Dos ideas son básicas en la
obra, por un lado el retrato de los hombres y mujeres que viven del mar
y, por otra, lo cruel que puede ser la sociedad frente al que no se
ajusta a sus normas.