Sus tiempos son:
I. Allegro
II. Adagio
III.Allegro
Alice Harnoncourt, violín
Jürg Schaeftlein, oboe barroco
Concentus Musicus de Viena
Nikolaus Harnoncourt, director
Gran
parte de la música orquestal compuesta por Bach se ha perdido y el
escaso repertorio que se ha conservado apenas puede dar una idea de su
producción para grandes conjuntos instrumentales. Buena parte de este
tipo de obras fue escrita durante su permanencia en Cöthen y Weimar.
Teniendo en cuenta que muchos fragmentos de estas partituras aparecen
en otras piezas musicales –de hecho, varios de los conciertos para
clavecín aparentemente son arreglos de conciertos para otros
instrumentos–, se han hecho reconstrucciones parciales de esta música.
Para ello se ha tenido en cuenta que, de todas formas, Bach siempre
buscaba dar a estos arreglos una identidad propia, por lo cual
usualmente introducía nuevos desarrollos. Este es el caso del Concierto
para violín y oboe BWV 1060, importante obra cuya reconstrucción es
considerada por la crítica especializada como una de las mejor logradas.
Bach
compuso el Concierto BWV 1060 en la línea de Vivaldi o de la escuela
veneciana, como puede reconocerse por la presencia en su primer
movimiento de tres elementos característicos: ritornello, eco y ritmo
constante, "motorizante". El orden en el que Vivaldi disponía estos
elementos era: Ritornello - Episodio - Ritornello - Episodio - etc.
Si
se presta atención al ritornello, se observa que consta de dos partes,
con tres frases: dos de propuesta (a y b) con sus ecos (dos notas
"aisladas" del Oboe) y una de respuesta (c).
Como un dúo-arioso,
el segundo movimiento (que concluirá interrogante para el attacca
hacia el tercero), se apoya sobre el inmutable pizzicato (que sólo se
abandona durante cuatro compases para dejar oír largas notas tenidas),
recurre casi permanentemente a este esquema. En el movimiento final
imperan los ecos.