Sin dudaa lguna la evolución histórica de los platillos en occidente es la más curiosa de todos los instrumentos de percusión que se emplean hoy en día. Desde su nacimiento en el antiguo oriente como crótalos tocados con los dedos, hasta los grandes platillos de origen turco que se tocan en las orquestas sinfónicas, pasando por los platos utilizados en las orquestas de Jazz y música moderna. Su uso orquestal se debe a la gran popularidad que en la segunda mitad del S. XVIII tuvo todo lo que provenía de Turquía, como la moda, la comida, la belleza, pues la música se dejó influenciar por el ambiente turco que invadió Europa.
Llegaron los platillos, los triángulos, las panderetas, etc. Y la rica sonoridad de los nuevos instrumentos empezó a ser aprovechada por los compositores de la época, como Strunk en "Ester", Keiser en "Claudius", Gluck en "Ifigenia en Táuride", Mozart en "El rapto de Serrallo" o Haydn en su sinfonía militar. Su evolución ha sido paralela a la de la sonoridad orquestal. Con el cambio de estilo el uso de los platos se fue introduciendo de lleno en las composiciones, encontrando en el siglo XX ejemplos de una gran multitud de efectos (entrechocados, suspendidos, con clavos, golpeados con todo tipo de baquetas, etc.)