miércoles, 17 de junio de 2009
Orfeón Donostiarra/Orquesta Filarmónica de Berlín
Claudio Abbado, director (1997)

Preludio



Coro y entrada de los toreros



El compositor francés Georges Bizet vivió sólo 36 años y dentro de su reducida producción musical tuvo una especial dedicación a la ópera.

Catorce fueron los trabajos emprendidos por Bizet para el género lírico. Varios de ellos, sin embargo, apenas pasaron de la fase de proyecto o no fueron terminados, con lo cual el número de óperas de este compositor realmente estrenadas llega nada más que a seis.

Hoy las óperas que con más fuerza perpetúan el nombre de Bizet son sólo tres: “Los pescadores de Perlas” (1863), “La bella hija de Perth” (1867) y, por supuesto, “Carmen”, la última ópera de su producción, estrenada en marzo de 1875, tres meses antes de su muerte.

A pesar del fracaso de su ópera “Djamileh” en la Opera Cómica de París en 1872, sus directores, Camile Du Locle y Adolph De Leuven, invitaron a Bizet a componer una nueva ópera para ese teatro. Los libretistas serían Henri Meilhac y Ludovic Halévy, que barajaron varios temas, siendo el propio Bizet quien manifestó vivo interés en escribir una ópera basada en la novela “Carmen” de Prospère Merimée, publicada en 1846.

Si bien Adolph de Leuven inicialmente se opuso a que un tema de tanta crudeza como el de “Carmen” fuera puesto en música, pronto hubo de resignarse ante la presión de Du Locle y el hecho de que la obra comenzaba a tomar cuerpo. Luego sería el propio Du Locle el que haría ver sus aprensiones para con el proyecto, pero ya los compromisos estaban contraídos y era casi imposible echar marcha atrás.

Basados en esa novela de Merimée, que no es sino la narración que hace don José de sus amores con Carmen y de cómo cae en una irreversible perdición que lo convierte en su asesino, Meilhac y Halévy idearon un libreto con muchas libertades que prácticamente toma un camino argumental propio.

Entre los principales cambios introducidos por ese libreto está el tratamiento de la gitana Carmen con un barniz de refinamiento que la novela no posee. Además, suprime al marido de ésta, llamado “El tuerto García”, y deja a Lucas (Escamillo en la ópera) como único rival del soldado Don José. Por último, este libreto opta por la creación de la delicada figura femenina de Micaela, en directa oposición a la rudeza de Carmen.

Poca es la información que se tiene acerca del proceso de la composición de “Carmen”. Esta se inició en 1873, siendo interrumpida por la dedicación que Bizet prestó a “Don Rodrigo” una ópera nunca completada. A fines de ese año ya se tenía claro que Celestine Galli-Marie sería la cantante que abordaría el rol protagónico. A mediados de 1874, Bizet orquestó la partitura y en septiembre comenzó el período de ensayos, en el cual éste debió luchar afanosamente contra muchos que ponían objeciones al tema y al tratamiento musical que la obra les iba presentando.

Se sabe que ya durante el proceso de los ensayos Bizet añadió la “Habanera”, basada en la canción “El arreglito” del cubano Sebastián Yradier. En ese período habrían surgido la “Canción del Toreador”, cuya melodía esta presenta en varios momentos de la ópera, y también la extensa aria de Micaela, ambas con música que Bizet extrajo de su inconclusa ópera “Griseldis”

Finalmente “Carmen”, se estrenó 3 de marzo de 1875, en el Teatro de la Opera Cómica de París. Seguro de un éxito inmediato que no se produjo al nivel que él esperaba, Georges Bizet sufrió una gran desilusión ante la poca acogida brindada. Si bien no se puede hablar de que el estreno de “Carmen” fue un fracaso, ya que la ópera tuvo más de 30 representaciones consecutivas, tampoco puede señalarse que la obra conoció un triunfo resonante, más aun cuando la crítica de la época reprobó algunas escenas por contener demasiada crudeza.

El desánimo y la tristeza a los que tuvo que enfrentarse Bizet quebrantarían todavía más su ya delicada salud, complicada por una severa afección de garganta, largo tiempo sobrellevada.

Bizet falleció justo tres meses después del estreno de “Carmen”, el 3 de junio de 1875, con sólo 36 años de edad, sin poder haber sido testigo de cómo en forma rotunda el éxito y la fama pronto llegaron a su genial ópera, convirtiéndola rápidamente en favorita de todos los públicos.

Después de su representación parisina N°48, a comienzos de 1876, “Carmen” no volvió a montarse en la capital francesa hasta 1883. Esta larga ausencia se debió a que el nuevo director de la Opera Cómica se opuso firmemente a que “Carmen” volviera a subir a ese escenario. Entretanto la ópera ya había conocido el éxito en ciudades tan diversas como Viena, Bruselas, Budapest, San Petersburgo, Estocolmo, Londres, Nápoles y Hamburgo. En 1878 “Carmen” llegó a América, con representaciones en Nueva York y Filadelfia, En 1881, fue conocida en Méjico, Rio de Janeiro y Buenos Aires.

En su versión original “Carmen” contó con diálogos hablados e inetrcalados. Muy poco después, Ernest Giraud, un amigo del ya fallecido compositor, musicalizó esos fragmentos en forma de recitativos cantados, estrenando esa versión con gran éxito en Viena.

Debe señalarse que si bien “Carmen” se constituye en el paradigma mismo de las obras inspiradas en España, su música y su pueblo, ni Georges Bizet ni los libretistas Meilhac y Halevy nunca llegaron a pisar suelo español.

Publicado por jrtapia @ 8:00  | La Ópera
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