Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid
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No
es tarea fácil abordar obras que por sus grandes dificultades técnicas,
como las infrecuentes Variaciones Op. 35 (Estudios) de Brahms pueden
llegar a abrumar al auditorio antes que constituir un incentivo
auditivo atrayente.
Consideradas "diabólicas" por pianistas de
la época como Clara Schumann o el musicólogo James Huneker, que además
de advertir sobre los problemas técnicos que encerraban se refirió a
otros de naturaleza "espiritual", que exigía "poseer dedos de acero, un
corazón de lava hirviente y el coraje de un león", todo un breviario de
requerimientos que mantiene intacta -aún hoy- la contagiosa vitalidad
de Brahms, en todo contraria al efectismo. Estas intrincadas
variaciones que alternan las más variadas fórmulas técnicas, no impiden
el vuelo interpretativo. Diríase que Brahms las compuso con miras a una
superación no sólo técnica y virtuosística, sino de otro nivel.
Es
típico de Brahms delinear conclusiones contrapuntísticas en base a una
armonía muy sofisticada, en la cual el bajo es un elemento motívico y
temático más que una línea de soporte. Esta técnica no sólo la emplea
en las propias Variaciones, sino que también la usa de manera muy
sofisticada y disimulada en obras de toda índole.