lunes, 03 de agosto de 2009
Las partituras fueron presentadas ayer en la Fundación Mozarteum, en Salzburgo

                   Las partituras fueron presentadas ayer en la Fundación Mozarteum, en Salzburgo

2 Agosto 09 - Agencia Efe.- Viena

La Fundación Internacional Mozarteum presentó ayer en Salzburgo dos breves obras de un libro de partituras que posee desde 1864, un movimiento para concierto y un preludio, tras descubrir que fueron compuestas por el entonces niño prodigio Wolfgang Amadeus Mozart, informa Efe.  Hasta ahora, las 18 piezas que integran el llamado «libro de notas de Nannerl», un conjunto de piezas y ejercicios musicales que Leopold Mozart compiló en 1759 para su hija Maria Anna (Nannerl era el apodo de la hermana del músico, que en realidad se llamaba Maria Anna), se habían adjudicado al padre del músico, Leopold, e incluso a autores anónimos.

Cruce de manos
Pero tras concienzudos estudios, los expertos han llegado a la conclusión, «con una probabilidad que raya la seguridad», según comentaron ayer, de que fueron creadas por el niño prodigio que entonces era Wolfgang Amadeus, a quien su familia lamaba cariñosamente Wolferl.
   Se trata de un movimiento de concierto para piano, de 75 compases y cinco minutos de duración, y de un preludio de un minuto, cuyas partituras las pasó su padre a mano al papel, pero «el estilo de las composiciones no corresponde a la autoría de Leopold», explicó Ulrich Leisinger, investigador de la fundación.   Los científicos están prácticamente seguros de que el pequeño Mozart creó estas piezas y las tocó en el piano para su padre, quien luego escribió las notas y las corrigió. Según Leisinger, Leopold nunca hubiese compuesto obras para piano tan difíciles, que eran poco corrientes en esos años (1763-1764) y exigen un enorme virtuosismo, como cruzar las manos por encima del teclado.   Wolfgang tenía entonces entre 7 y 8 años, y en estas tempranas obras se ve cómo «un músico joven es capaz de desfogarse para mostrar lo que es capaz de hacer. Además, el movimiento contiene auténticos fallos técnicos de composición y errores que nunca le hubieran pasado al experimentado Leopold», explicó Leisinger. Durante la presentación, el pianista austríaco Florian Birsak interpretó las dos piezas en un instrumento original, el piano forte o clavecín, lo que fue su estreno mundial en público.
   Se sabía ya que Wolfgang Amadeus Mozart empezó a componer a los 5 años, pero «no se conocía una partitura tan compleja de él a tan temprana edad, con apenas 7 u 8 años», destacó Ulrich Leisinger, ya que su primer concierto para piano (K175) data de 1773, cuando tenía 17.

Practicar, practicar y practicar
Según unas anotaciones del trompetista de la Corte de Salzburgo, Johann Andreas Schachtner, estrecho amigo de la familia Mozart, éste comentó cómo el niño Mozart se atrevió a componer un concierto. Al respecto, Leopold Mozart, padre del músico, le habría comentado a su amigo: «Ve usted (...) cómo todo está puesto en orden y con regularidad, sólo que no sirve porque es tan extraordinariamente difícil que ningún ser humano estaría en condiciones de interpretarlo». Wolfgang, presente en la conversación –según las anotaciones de Schachtner– habría respondido: «Por eso es un concierto, hay que practicar hasta poder tocarlo».


Publicado por jrtapia @ 11:13  | Se dice, se comenta
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