Renata Scotto, soprano (Francesca); Plácido Domingo, tenor (Paolo); Cornell MacNeil, barítono (Gianciotto)
The Metropolitan Opera Orchestra and Chorus
James Levine, director
La historia de amor de Francesca da Polenta y Paolo Malatesta integra la nómina de los enamorados más célebres de la literatura occidental, junto con Dido y Eneas, Romeo y Julieta, Tristán e Isolda, Manon y Des Grieux y alguno más. Basándose en el Canto V, versos 73 a 142 del Infierno de la Divina Comedia de Dante diversos autores literarios dieron vida a los amantes. En diciembre de 1901 Gabriele D’Annunzio estrena su tragedia Francesca da Rimini, la cual es puesta en música unos años después de la mano de Tito Ricordi y Ricardo Zandonai como ópera trágica en cuatro actos.
Francesca da Rimini es un tanto dispar, con algún episodio de trazo no muy fino. A pesar de que ninguno de sus actos sobrepasa los cuarenta minutos, la obra se hace un poco extensa, aunque ofrece más de un momento musical exquisito, cuenta con una orquestación de gran amplitud y refinamiento y consigue crear una atmósfera de evidente efusión y lirismo. A momentos bellamente diseñados en lo vocal y lo instrumental se oponen otros donde todo parece sonar a hueco. Entre los primeros puede citarse el primer acto, con su conclusión de aliento wagneriano, y el último de los cuatro que componen su estructura, en el que Francesca y Paolo dan rienda suelta a su amor y mueren a manos del fatal Giovanni, escena que ha sido orquestada por Zandonai con refinamiento e intensidad, además de una expansión vocal de singulares exigencias para los protagonistas.
Todo el segundo acto, que discurre en la Torre del castillo de Malatesta en Rimini, aparece superficial, sin un verdadero sustento dramático algo que también ocurre con la larga escena del festejo primaveral en la habitación de Francesca del tercero, aunque resulte realmente hermoso el encuentro final de los enamorados. La orquestación del compositor nacido en Trentino (Italia) en 1883 y desaparecido en 1944, se muestra notable a lo largo de toda la obra.
Esta grabación contiene un registro del montaje que la Metropolitan Opera hiciera de Francesca da Rimini en 1984. A pesar de lo antiguo del registro original, se puede apreciar perfectamente el lujo de los escenarios y el vestuario. En los papeles principales estaban cantantes como Cornell MacNeil, Renata Scotto y Plácido Domingo, en la que muchos consideran su mejor época. Realmente es encomiable la vuelta al repertorio de una ópera que a pesar de sus desniveles posee bastante interés.