Marita Solberg, soprano
Orquesta Filarmónica de Berlín
Neeme Järvi, director
En 1876 Edvard Grieg contaba treinta y tres años de edad y había empezado a despuntar dentro del ámbito musical de su país con composiciones como el célebre Concierto para piano en la menor y las Piezas líricas para piano. Con Peer Gynt se produjo el memorable encuentro entre la mejor pluma y el mejor músico de Noruega de todos los tiempos. Ante el entusiasmo del público, Grieg decidió que su música tuviese vida propia en los escenarios y escribió dos suites, que se encuentran entre las obras más populares de la llamada música clásica.
Grieg también escribió alrededor de 150 canciones. Sus primeras obras en el género se identifican con la cultura alemana, en el estilo de Schumann, e incluso están basadas en poemas de Heine y Chamisso. Más adelante, el estilo noruego se apoderó también de sus canciones, y así encontramos obras inspiradas en poemas de Ibsen y Andersen, entre otros. Entre ellas sobresalen la “Canción de Solveig” (extracto de Peer Gynt), “El Cisne” y “Jeg elske dig” (Te amo).
"Solveig sang" (La canción de Solveig)
El invierno y la primavera pueden marcharse,
y los días de verano pueden desaparecer, y el año puede morir.
Pero estoy segura de que un día volverás conmigo,
y por eso te esperaré fiel, como una vez te prometí.
Que Dios te proteja, allá donde tus pasos te lleven.
Que te consuele, si llegas hasta Él.
Aquí esperaré tu regreso sola.
Y si tú me esperas allá arriba,
Entonces allí nos encontraremos,
mi amor.