Camerata Extrema
Otra versión, dirigida ahora por Yehudi Menuhin
El título de Divertimenti fue aplicado por primera vez a colecciones de música vocal e instrumental publicadas en Italia a finales del siglo XVII. Esta terminología se extendió por Austria durante el siguiente siglo. Haydn la aplicó a varias de sus primeras obras para teclado (idea seguida por autores como Georg Christoph Wagenseil), a todos sus cuartetos de cuerda hasta el opus 20 (1772), y a un gran número de obras relativamente ligeras para conjuntos de cuerdas y vientos. Mozart también la utilizó durante su etapa en Salzburgo para tres composiciones para cuerdas y trompas (1772), cinco sextetos de viento, probablemente escritos como música para la cena del arzobispo Colloredo (1775, 1776), y para cinco obras para cuerdas y vientos (1773-1780). En esta última serie, el título de Divertimento parece una indicación especial para composiciones interpretadas a solo, en oposición a serenata, empleada para obras orquestales.
Escritos en Salzburgo en enero de 1772, los Divertimentos K. 136, 137 y 138 de Mozart fueron instrumentados para cuarteto de cuerdas. Las investigaciones sugieren que fueron compuestos en preparación para el segundo viaje de Mozart a Italia. Seguramente tuvieron la intención de ser empleados como un relleno agradable en ocasiones especiales (idea no definitivamente asentada por vía documental, aunque muy posiblemente cierta). Estos y otros Divertimenti, así como numerosas Serenatas y Cassationes fueron escritas para ser interpretadas en fiestas y ocasiones similares como puro entretenimiento de fondo - el hilo musical del siglo XVIII -. Algunos investigadores han determinado también que el titulo Divertimento que figura en el manuscrito no es del puño y letra de Mozart.
De los tres citados, el Divertimento en Re mayor, K. 136 es sin duda el más conocido. Esta obra consta de tres movimientos, según el esquema de sinfonía "a la italiana" rápido - lento - rápido (Allegro - Andante - Presto). En los dos movimientos exteriores, lo más destacado es el virtuosismo que Mozart exige a los violines principales, de modo que en ocasiones se percibe casi como una parte solista de una obra concertante.