Concierto nº 1 en mi mayor, RV 269, “La Primavera”
"Las Cuatro Estaciones" es el título de cuatro conciertos para violín y orquesta reunidos en una de las obras más recordadas y admiradas de Antonio Vivaldi. Dichos conciertos pertenecen a su colección de 1725 "Il cimento dell'armonia e dell'inventione", Op.8 ("El combate entre la armonía y la invención"), conciertos que sin llegar a la riqueza de L'Estro Armonico forman una colección inspirada y técnicamente muy exigente para el intérprete y expresan la contraposición entre lo más técnico y racional de la construcción musical y la imaginación e inspiración de las que Vivaldi dio sobradas muestras.La mitad de las obras de "Il Cimento dell'Armonia e dell'Invenzione" son también programáticas. Quizá esta característica hizo que tuviesen una especial acogida, especialmente en Francia. La Primavera, de la que se cuenta que en Noviembre de 1730 el propio rey de Francia ordenó una interpretación improvisada, para la que se formó una orquesta en la que participaron incluso, algunos nobles, ha sido objeto de numerosos arreglos, de los cuales destaca M. Talbot, el "Laudatte Dominum de Coelis" de Michael Corrette (1765) y una versión para flauta sin acompañamiento de Jean Jacques Rousseau (1765).
En 'Las Cuatro Estaciones' aparecen muchas de las innovaciones musicales debidas a Vivaldi. Una de las más espectaculares fue la supresión del bajo, encargándole este cometido a las cuerdas superiores, como violas o violines segundos. Son también notables los pares de acompañamiento al unísono, o las indicaciones a pie de pentagrama, como el pasaje del pastor dormido al lado de su perro, en la Primavera, en el que indica a las violas que deben tocar "sempre forte y strapatto", para imitar al ladrido persistente y molesto del perro.
Cada uno de estos cuatro Conciertos está encabezado por un soneto cuya autoría no está clara. Los episodios, que en la partitura están señalados por letras en orden alfabético, corresponden a determinados versos; además, llevan un título que sintetiza el paisaje o la acción que en él tiene lugar y algunos de ellos constituyen el punto de partida de los distintos movimientos.
Allegro
Giunt' è la Primavera e festosetti
La Salutan gl' Augei con lieto canto,
E i fonti allo Spirar de' Zeffiretti
Con dolce mormorio Scorrono intanto:
Vengon' coprendo l' aer di nero amanto
E Lampi, e tuoni ad annuntiarla eletti
Indi tacendo questi, gl' Augelletti;
Tornan' di nuovo al lor canoro incanto:
Largo
E quindi sul fiorito ameno prato
Al caro mormorio di fronde e piante
Dorme 'l Caprar col fido can' à lato.
Allegro
Di pastoral Zampogna al suon festante
Danzan Ninfe e Pastor nel tetto amato
Di primavera all' apparir brillante.
Como cada uno de los cuatro conciertos, 'La Primavera' en mi mayor, RV 269 tiene tres movimientos, el primero y el último de ritmo rápido y alegre, mientras que el segundo es más lírico y reposado.
I. Allegro: Con un sonriente tema de tres compases, la orquesta anuncia la llegada de la Primavera. Eco de este tema, es la aparición del solista acompañado por un par de violines que imitan el canto de los pájaros. Después en ondulantes figuras de dobles corcheas, se tiene la descripción del agua que brota libremente de una fuente. Súbita aparición del solista sugiriendo una tormenta, nuevas exposiciones del tema conexo hasta que se llega al fin del movimiento.
II. Largo: En la pradera, a la sombra de un frondoso arbol, un pastor duerme la siesta. Cerca de él su perro ladra. En este tiempo la base rítmica está a cargo de los violines. El ladrido del perro es sugerido por las violas con dos notas repetidas -do, do... sol, sol-.
III. Allegro: En el campo y bajo el cielo azul, pastores y ninfas danzan gozosos por la llegada de la primavera. Musicalmente la escena se desarrolla sobre un compás de 12/8 con figuras rítmicas iguales para todas las cuerdas, a excepción de las prolongadas notas largas de las cuerdas graves.