El Caballero de Bronce (en ruso: Медный всадник, literalmente "Caballero Cobre") es una escultura ecuestre del zar Pedro el Grande, hecha en bronce por Étienne-Maurice Falconet en San Petersburgo, por encargo de la zarina Catalina la Grande. Recibe este nombre por influencia del poema homónimo de Aleksandr Pushkin, uno de los más grandes poemas de la literatura rusa. Actualmente es un símbolo de San Petersburgo, como la estatua de Cibeles lo es de Madrid o la de la Libertad, de Nueva York.
El bloque sobre el que se yergue la estatua es conocido como Piedra del Trueno, y se dice que es la roca más grande que haya movido el ser humano. En efecto, la roca no sólo es enorme, sino que fue transportada seis kilómetros hasta la costa del Golfo de Finlandia únicamente con el esfuerzo de hombres, sin animales ni máquinas.
El efecto causado por la visión de la estatua es tan original como grandioso: la escultura no descansa sobre un pedestal arquitectónico, sino que el caballo se encabrita sobre la roca granítica; el zar carece de espada; su figura altiva, que parece designar con la mano la nueva capital y marcar un camino a su pueblo, no evoca al guerrero, sino al legislador y al civilizador.

El poema El Caballero de Bronce fue escrito por Pushkin en 1833. Su tema principal es el conflicto entre la razón de estado y las necesidades de la ciudadanía. En él Pushkin narra la suerte del pobre joven Yevgeny y sus allegados durante una inundación en la que el Río Neva se desborda. Yevgeny maldice la estatua, furioso contra Pedro el Grande por construir la ciudad en un lugar tan inseguro y hacer pasar a su familia aquellas penalidades. La estatua cobra vida y lo persigue a través de toda la ciudad. Finalmente, Yevgeny tratará a la estatua con reverencia y respeto.
Por otra parte, Reinhold Glière (1875-1956), compositor post-romántico de origen germano-polaco, aunque nacido en Kiev, fue profesor del conservatorio de Moscú entre 1938 y 1948. Supo evitar la censura soviética del período de posguerra y fue cubierto de honores, como ser nombrado Artista del Pueblo de la URSS en 1938 y recibir tres premios Stalin. Su gran interés por la música popular rusa favoreció el desarrollo musical de las escuelas regionales y le llevó a escribir obras con influencia de distintas músicas populares, principalmente de Azerbaiyán y Uzbekistán.
Glière compuso un ballet titulado El Caballero de Bronce en 1950, sobre un libreto que se basa en la obra literaria de Pushkin. Posteriormente extrajo de su partitura una Suite con destino a su interpretación en concierto. Uno de los números más populares de la obra es el fragmento que lleva por título el "Himno de la Gran Ciudad", interpretado en el vídeo en versión para banda de música.